La ciencia y la innovación no nacieron en Silicon Valley ni con la inteligencia artificial: están incrustadas en la historia de la civilización. Innovar es, probablemente, una de las acciones más antiguas de la humanidad. Comenzó cuando encendimos el fuego, desarrollamos un alfabeto, inventamos las palabras, preservamos semillas, dibujamos signos para comunicarnos y creamos normas para vivir en sociedad.
La humanidad innovó primero para sobrevivir, evolucionar y preservar la especie. Hannah Arendt, la pensadora alemana exiliada en Estados Unidos, desarrolló el concepto de natalidad, es decir, la capacidad única de los seres humanos de iniciar algo nuevo, de innovar.
Aunque esa capacidad siempre ha estado ligada a la necesidad de resolver problemas reales, también ha sido producto de la curiosidad, se ha alimentado de la imaginación y se ha desarrollado gracias a la ciencia.
Precisamente, esta edición de Conversar + se enfoca en la ciencia, la tecnología y la innovación (CTeI) y en lo que representa para Medellín la declaratoria de Distrito Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación.
Más allá de una denominación jurídica, se trata de una oportunidad para mejorar la vida de las personas mediante la generación de empresas de base tecnológica, la creación de zonas de tratamiento especial y el compromiso de la empresa, la academia, el Estado y la sociedad para convertir la ciudad en un laboratorio vivo: una fábrica de conocimiento capaz de identificar problemas y ofrecer soluciones transformadoras.
La historia de la humanidad y la de Medellín, en particular, comprueban que la ciencia y la innovación no ocurren de manera espontánea, sino que son el resultado de un proceso que comienza con la identificación y la comprensión de los desafíos y continúa con la generación de conocimiento y el hallazgo de soluciones capaces de transformar realidades.
En esta edición les proponemos un recorrido por ese camino. En las páginas siguientes, encontrarán los testimonios de emprendimientos que han surgido en las universidades o que nacieron para responder a necesidades concretas, así como los de empresas consolidadas que también han recorrido el proceso de explorar, comprender, idear, experimentar, escalar y proyectar para lograr no solo la permanencia de un negocio, sino además transformar la vida de las personas.
Universidad EAFIT